El pádel es un deporte peculiar porque cuanta con muchos de los componentes de un deporte individual pero, en realidad es un deporte de equipo, un equipo de dos. Si comparamos el pádel con su hermano mayor, el tenis, debo decir que posee unos componentes psicológicos muy parecidos a los del tenis, aunque multiplicado por dos; es decir, a mi juicio hay más variables psicológicas a trabajar en el pádel que en el tenis porque el rendimiento de un/a jugador/a depende absolutamente de su compañero/a y, por tanto, hay dos mentes que deben estar motivadas, concentradas y activadas al mismo tiempo (con todo lo que eso conlleva).
La razón de esta conclusión es que si uno de los dos jugadores o de las dos jugadoras tiene un bajo rendimiento se nota en exceso, y es por ello, que el equipo de dos debe funcionar de manera sincronizada para que el rendimiento sea óptimo.
Si hablamos de psicología del pádel debemos contemplar que se trata de un deporte con un ritmo de competición intermitente, lo que significa que el juego no es continuo como en otros deportes (futbol, baloncesto, hípica, etc.). En el pádel se juega un punto, se para unos 20 segundos y se continúa jugando, y cada dos juegos hay un descanso de 90 segundos.
Esto implica que en el tiempo de ‘no juego’ la mente puede ayudarnos o perjudicar nuestro rendimiento. Si un/a jugador/a de pádel dispone de un repertorio cognitivo y conductual adecuado, el tiempo de ‘no juego’ le puede ayudar a concentrarse y a restructurarse en caso de que lo necesite. Si no es así, ese tiempo en que la bola no está en el aire puede ser muy perjudicial para el/la jugador/a y le puede condicionar negativamente cuando el punto se ponga en marcha. Por esta razón resulta interesante ofrecer herramientas a los/las padelistas para gestionar adecuadamente las intermitencias en el juego, para así tomar las mejores decisiones en el transcurso del partido.
Un aspecto del juego que resulta esencial es la comunicación. Podemos distinguir fundamentalmente dos tipos de comunicación en el pádel:
- Comunicación táctica
- Comunicación emocional
La comunicación táctica se puede producir entre puntos (para advertir al/la compañero/a de la posición de los/las jugadores/as rivales) y también entre punto y punto para sugerir un plan de juego. La comunicación emocional es la que transmite emociones y resulta fundamental para ‘contagiar’ al/la compañero/a de manera positiva cuando percibimos que lo necesita.
En el entrenamiento mental se trabaja mucho la comunicación emocional, no sólo en su vertiente verbal sino también gestual. Sabemos lo importante que es el lenguaje gestual en este deporte y lo que influye, de manera positiva o negativa, en la pareja deportiva, así como en la interpretación que hacen los rivales de ese lenguaje.
Podemos comprobar si una pareja está conectada o no al partido sólo observando el lenguaje verbal y gestual que existe entre ellos/as. A partir de ahí la pareja rival tomará nota de este repertorio para sacar partido de ello en caso de que perciban cierta negatividad o pasividad en este sentido.
Otro aspecto que se trabaja mucho desde la parte mental es la tolerancia al error. En un partido de pádel se producen aciertos y errores, es parte del juego. A nivel profesional debido a las condiciones de las pistas y de las bolas cada vez resulta más complicado conseguir puntos ganadores y, por este motivo, ser sólidos/as resulta esencial en el juego. Los errores pesan mucho y saber gestionarlos es vital para mantener un rendimiento óptimo la mayor parte del tiempo.
Por último, destacaría otro aspecto esencial en el pádel desde el área psicológica y es el control de la activación. Al tratarse, como hemos dicho, de un deporte de ritmo intermitente el/la jugador/a debe saber activarse cuando la bola está en juego y bajar esa activación cuando el punto termina. La adecuada gestión de ese control de activación puede ser definitiva para obtener el mejor rendimiento.
Por lo tanto y a modo de resumen, podríamos sugerir una serie de tips de cara a mejorar el aspecto psicológico del juego:
- Tratar de mantener una comunicación verbal y gestual positiva con nosotros mismos y con nuestro/a compañero/a; esto es relativamente fácil con el marcador a favor, pero resulta un plus importante cuando el marcador está igualado o en desventaja.
- Seguir una rutina establecida tras los errores no forzados, que son los que penalizan la actitud de los/las padelistas. Esta rutina debe ser personal, enfocada a analizar el error positivamente y tratar de resetear para estar preparados/as para el siguiente punto.
- Estar concentrados/as en mantener un nivel de activación alto cuando la pelota está en juego y saber relajarse y disminuir la activación cuando termina el punto, lo cual nos ayudará a consumir sólo la energía que necesitamos, cuando el punto está vivo, y a restructurarse, cuando el punto ha finalizado.
En el pádel profesional el aspecto mental se cuida muchísimo, es un deporte moderno y el trabajo psicológico forma parte del entrenamiento semanal de los/las atletas, por lo que a la figura del psicólogo deportivo se le da una visibilidad natural como un integrante más del cuerpo técnico.
Con la jugadora Ariana Sánchez llevo trabajando desde hace varias temporadas y con Paula Josemaría desde que ambas formaron dupla. Este año 2023 han conseguido terminar la temporada cómo números 1 del mundo.
No ha sido fácil, de hecho el pasado año fue difícil mentalmente porque el número 1 no se decidió hasta el último torneo y ahí nos tocó perder. Pero lejos de debilitarnos, esa situación nos hizo más fuertes y nos sirvió para ajustar, más si cabe, ciertos aspectos mentales que nos han hecho más regulares y constantes.
De manera muy sintetizada, el trabajo psicológico desarrollado con ambas jugadoras se basa fundamentalmente en varias áreas:
- Área de concentración: donde trabajamos rutinas antes, durante y después de los partidos.
- Área de control emocional: basado en gestionar adecuadamente el repertorio cognitivo de las jugadoras (sus pensamientos).
- Área equipo: dado que Ari y Paula entrenan por separado (residen en ciudades diferentes) y disponen de equipos de trabajo distintos, trabajamos con los entrenadores de ambas y su equipo para sacar el máximo partido a todas las situaciones, tanto de entrenamientos como de competición y cuidar así cada detalle de su preparación.
Psicológicamente los puntos fuertes de Ari Sánchez podríamos decir que son la capacidad de mantener un nivel alto de juego en los momentos decisivos de cada partido y también la toma de decisiones, aspecto directamente relacionado con la concentración.
En cuanto a su compañera Paula Josemaría podemos destacar a nivel psicológico su alta intensidad de activación todo el tiempo y su actitud valiente; es una jugadora que siempre está dispuesta a ‘hacer daño’ con sus golpes, y esa es una virtud que, desde el lado derecho de la pista, pocas jugadoras del circuito atesoran.
Si nos preguntáramos en qué medida influye el trabajo psicológico para conseguir estar en lo más alto del Ranking mundial diría que es muy importante, dado que la principal consecuencia del entrenamiento mental es la regularidad, que cada jugador/a saque lo mejor de sí mismo siempre. Para ello es vital trabajar herramientas para utilizarlas cuando surjan determinados problemas en cada entrenamiento o partido.
Las primeras parejas del mundo poseen un gran nivel técnico y físico, y quizá lo que distingue a la pareja número 1 de las demás es una fortaleza mental sostenida durante más tiempo que sus rivales.
Asimismo, es de suma importancia lo que llamamos ‘el entrenamiento invisible’, es decir, todo lo que los/las jugadores/as profesionales hacen cuando no entrenan o compiten. Se cuida mucho la alimentación, la recuperación del esfuerzo a través de la fisioterapia, el modo de vida, las horas de sueño, el descanso, etc. Todo es relevante y suma para mejorar el rendimiento.
Estar en lo más alto del Ranking mundial no es tarea fácil, por ello sólo bajo una estricta y adecuada preparación técnica, física y mental existe la posibilidad de alcanzar la gloria deportiva.